jueves, 13 de junio de 2013

¿Es cierto porque lo vi en el Facebook de un amigo?

¿Se puede pasar de informar al público a crear un público mejor informado por medio de las redes sociales?

Andy Carvin, el gerente senior de National Public Radio (NPR) en Estados Unidos, propuso esa idea en una charla que escuché en abril en el Simposio Internacional de Periodismo Digital  (ISOJ), en Austin, Texas.

Decía: "Informar al público es decirles lo que nosotros creemos que deberían saber. Crear un público más informado es ayudarlos a convertirse en mejores consumidores y productores de información, con la esperanza de que alcancen su máximo potencial para convertirse en participantes activos de la sociedad civil"

"Si esto es un objetivo valioso, entonces por qué no comprometemos al público más directamente? No quiero decir comprometerlos animándolos a darle "me gusta" a nuestra página en Facebook o a retuitear  nuestros mensajes. Eso no es compromiso (engagement)".

Para Carvin, ese engagement se puede generar utilizando las redes sociales como poderosas herramientas para escuchar a la gente.

"Por qué no usarlas para ayudarnos todos a entender mejor el mundo?", añadía.

 ¿Sería posible hacer algo como lo que plantea Carvin? 

¿Será que todavía insistimos en creer que somos los Medios cuando en realidad,  ahora, más bien,  estamos en el medio de las redes, como dice el gerente de NPR?

Añado un comentario más. Cuando los medios se equivocan en las redes o en la web, se piden disculpas, se corrige el error. Es lo menos que se puede hacer.

Pero cuando un lector esparce o divulga opiniones ofensivas contra una x  persona, valiéndose de las plataformas de comentarios de los diarios o de sus perfiles en redes sociales, ¿qué pasa?, ¿qué hacemos los medios, más allá de encomendar a alguien de la redacción la tarea de filtrar, moderar comentarios? 


Vuelvo a Andy Carvin: "Cuando alguien del público hace comentarios que podrían ser cuestionables o simple y llanamente equivocados, deberíamos de apuntarles directamente y preguntarles de dónde han tomado la información  y por qué creen que es cierta. Deberíamos los periodistas ayudarlos a entender qué significa confirmar algo y que eso no se trata de compartir algo que vi en el perfil de Facebook de un amigo o de un cuñado."

 (*Engagement es para mí, crear una relación más fuerte, que anime a la acción y participación, al compromiso. Si alguno tiene una mejor, se la agradeceré).

lunes, 3 de junio de 2013

¿Un Community Manager? ¿Para qué?

De acuerdo con la Asociación Española de Responsables de Comunidad (Aerco), citada por la Fundéu "un community manager es aquella persona encargada/responsable de sostener, acrecentar y, en cierta forma, defender las relaciones de la empresa con sus clientes en el ámbito digital, gracias al conocimiento de las necesidades y los planteamientos estratégicos de la organización y los intereses de los clientes".

ícono tomado de Vectorizados.com

Pero si ese puesto es tan importante, ¿por qué algunos medios todavía se resisten a contratar a un gestor de redes sociales? Algunas razones podrían ser:

1. Subestiman el poder de las redes sociales, todavía.

2. Podrían estar creyendo, aun, que la edición web de sus diarios debe ser un espejo de la impresa y por lo tanto, su perfil en FB y Twitter es igual: se actualiza poco y cualquiera lo puede hacer.

3. No consideran importante la interacción con sus audiencias. Siguen creyendo en un periodismo lineal.

4. No le dan importancia a las quejas, opiniones o sugerencias de su audiencia.

5. Carecen de recursos económicos para contratar o para capacitar a alguien en temas de gestión de comunidades.

6. Continúan pensando que ese trabajo lo puede hacer cualquiera, sin experiencia periodística, pero con chip informático. Es un puesto “Cenicienta” en la redacción

7. Siguen creyendo que Internet es solo una plataforma más, no un medio donde confluyen: Prensa, Radio, Televisión.

8. Consideran que no tienen competencia y no es necesario hacer lo que los otros medios hacen.

9. Podría ser que se trate de un medio local, en una zona donde hay bajo acceso a Internet y entonces no sea necesario contratar a un experto.

10. Prefieren no arriesgarse a que se les cuestione y critique en sus propias narices su manejo de las noticias, principalmente si su línea editorial tiene tintes políticos partidistas.

Enredados con las redes

ícono tomados de Vectorizados.com
Las redes sociales nos cambiaron el panorama, la dirección del viento y hasta el horario de programación. Ante la transformación que trajeron, ¿cómo pueden adaptarse los Medios de Comunicación? Planteo algunas sugerencias:

1. Comprender que la noticia de hoy se da ya, no mañana.

2. Las redes sociales rompieron, definitivamente, la linealidad y unidireccionalidad de la información.

3. La exclusividad de la información, ya no es privilegio de los periodistas. La primicia la tienen primero los seguidores de la fuente en las redes sociales. De hecho, el periodista debe convertirse en seguidor de esa fuente si quiere tener acceso inmediato a sus noticias/ actualizaciones.

4. Entender que la noticia es multimedia y es necesario aplicarle texto (hipervículos), fotos, audio y vídeo.

5. Dar predominio a la interactividad y olvidar el pasado carácter masivo de los medios. 


6. Monitorear los comentarios, sugerencias de temas y trending topics de sus audiencias, sin ser esclavos editoriales de las tendencias que marcan.

7. Redactar distinto, de forma clara, concisa y con apoyo gráfico.

8. Actualizar las noticias constantemente.

9. Aprovechar la bidireccionalidad de Internet para interactuar más con la gente que nos escribe y nos sigue en redes sociales. Valorar la recomendación de la periodista Sandra Crucianelli: “La gente común puede hacer contribuciones reveladoras, al proporcionar datos sobre hechos desconocidos o al abrir las puertas a bases de datos que contienen registros documentales de invalorable interés”.

10. Aprovechar que las redes son una gran fuente de información: “Lo que debemos hacer es supervisar muy bien el contenido que se sube a las redes. Los medios somos los expertos y sabemos filtrar muy bien lo que es de interés noticioso para la mayor cantidad de personas o para grupos específicos”, recomienda Juan Pablo Carranza, CM de La Nación de Costa Rica.




domingo, 26 de mayo de 2013

Redes sociales como fuente de información


Las redes sociales permiten ampliar el enfoque de la noticia. Medir su alcance, su impacto global o local. Por medio de ellas se puede interactuar con los protagonistas de una historia que está aconteciendo o conseguir más y mejores testimonios e información de la que ya se tenía al alcance por medio de fuentes tradicionales. 

Estas plataformas nos están permitiendo obtener historias que, hace 20 años, habría sido casi imposible obtener. Pienso, por ejemplo, en las miles de fotos subidas a Instagram por los afectados por el huracán Sandy en Nueva Jersey o Nueva York el año pasado. Testigos directos y en tiempo real de la magnitud de la catástrofe.

Su uso ayuda al quehacer periodístico porque  dan tendencias: Por ejemplo, en la elección  presidencial en Estados Unidos en noviembre pasado, Twitter tuvo su propio índice de medición sobre las simpatías de los votantes hacia Obama y Romney. 

Con esa información se pueden crear notas, generar debates. Analizar a posterior qué tan fieles fueron los datos arrojados en la red social respecto de los definitivos.

Los periodistas no podemos pasar por alto el impacto de las redes sociales porque: 

Imagen tomada de Vectorizados.com
•             Hay 2400millones de usuarios de Internet en el mundo. No se puede minimizar ese gigantesco intercambio de información.
•             1931 millones están en: Facebook, Twitter, Linkedlink, Instagram, Pinterest y Google Plus (redes en orden de más a menos millones de usuarios).
•             “Las personas pueden tener conversaciones sobre noticias con otras personas de todo el mundo y ser parte de ella.  Es importante para los periodistas ser parte de la conversación y realmente tomar el liderazgo en la difusión de información al mundo a través de las redes sociales”, recomienda Mark Luckie, administrador de contenido creativo para periodistas de Twitter.
•             96 millones de personas vieron los 20 vídeos más populares sobre el  terremoto/tsunami de Japón en 2011. Las personas que están detrás de los vídeos en youtube, por ejemplo, son ciudadanos.  Es necesario crear redes  para involucrar a esas personas y convertirlas en fuentes de información.
•             “Los blogueros estadounidenses de izquierdas que investigaron la historia de las declaraciones racistas del senador Trent Lott y los blogueros de derechas que filtraron a la CBS los documentos sobre el historial de George W. Bush en la guerra de Vietnam eran periodistas ciudadanos”, dice Howard Rheingold en el Prólogo del libro Periodismo Ciudadano.
•             La gente común puede hacer contribuciones reveladoras, al proporcionar datos sobre hechos desconocidos o al abrir las puertas a bases de datos que contienen registros documentales de invalorable interés para el periodista y hoy están disponibles en línea gracias a ese proceso democratizador en la “posesión” de la información. Sandra Crucianelli.


Las redes sociales son fuente de información, pero no debemos olvidar que nos toca a los periodistas validarla, confirmarla. En la profesión se pueden escuchar chismes o rumores, pero mi muy personal punto de vista, es que uno no los esparce si antes no ha encontrado la verdad que los sustenta- si la hay-.

miércoles, 15 de mayo de 2013

El fin del periodismo que conocimos



La incursión de Internet impactó al periodismo como si  un meteorito gigante hubiese chocado contra la Tierra. Era inevitable que con su entrada las redacciones se transformaran tanto o más como el modelo de negocio que hasta entonces había imperado en la industria.


 El objetivo se cumplió. Al golpear  la cabeza del Periodismo como hasta entonces lo habíamos conocido, Internet trajo zozobra a la industria, que entró en crisis pero con ella también surgió la re-evolución en la que vivimos inmersos hoy.

Desde 1994, cuando en Estados Unidos aparecieron las primeras ediciones de periódicos en línea, al fenómeno se le ha llamado de formas distintas: Periodismo en Internet, ciberperiodismo, periodismo en la red. Hoy en día, la forma más conocida de llamarlo en español es Periodismo Digital como en inglés es Online Journalism.

“El advenimiento de Internet ha propiciado en el decenio de 1990 una revolución tecnológica que está modificando por completo los procesos de acceso, elaboración y difusión de la información. El éxito mundial de la Red supone en este sentido el principal factor de cambio para el futuro de las profesiones de la comunicación, y en particular del periodismo, pues atañe a su materia prima: la información", dice Ramón Salaverría, del Laboratorio de Comunicación Multimedia de la Universidad de Navarra, en su ponencia "¿Periodistas para medios en Internet o Periodistas para la era digital? Nuevos criterios en la formación de profesionales de la comunicación", presentada en el I Congreso de Periodismo Digital, realizado en enero de 2000 en Huesca, España.

Salaverría añade que la radio necesitó 38 años antes de alcanzar los 50 millones de oyentes, en tanto que la televisión precisó de 13 años para lograr la misma cifra. Internet, en apenas cuatro años (desde 1991 hasta 1995), alcanzó más de 50 millones de usuarios en todo el mundo.

Actualmente, Internet tiene más de 2 billones de usuarios.

Foto de: http://www.publicdomainpictures.net
La definición de Periodismo Digital todavía está en proceso; son apenas 18 años desde el inicio de esta revolución. 

Una breve forma de describirlo es la que nos da el mismo Salaverría: “la especialidad del periodismo que emplea el ciberespacio para investigar, producir y, sobre todo, difundir contenidos periodísticos".

 “El que rompe con la comunicación lineal y unidireccional e implica una serie de cambios fundamentales respecto a las rutinas del periodismo tradicional. El periodista digital es el creador y el encargado de consolidar procesos de comunicación multimedia, multilineal e interactiva”, explica Quim Gil  (profesor de posgrado en la Universidad Abierta de Cataluña) en su artículo Diseñando el periodista digital.

¿Qué tiene de nuevo el periodismo digital? Lo es porque modifica los tres procesos fundamentales del periodismo: la investigación, la producción y la difusión, dice Salaverría.

En su criterio, los métodos de investigación y el acceso a las fuentes han variado debido al acceso a las redes interactivas y documentos digitales.

Además, las herramientas propias de Internet (Facebook, Twitter, Youtube, Flicker, blogs, etc.) han variado sustancialmente el proceso y la forma de producir contenidos.

Finalmente, la difusión, plataformas digitales, en particular Internet, funcionan para publicar contenidos aprovechando las nuevas posibilidades multimedia, hipertextuales, interactivas e inmediatas; los cuatro ingredientes claves en el nuevo lenguaje digital del periodismo.

¿Qué necesitan los periodistas para enfrentarse al primer reto de lo multimedia? Salaverría recomienda borrar la frontera que ha separado a los periodistas de la palabra de los de la imagen; a los del teclado y monitor de los de la cámara.

 “Ahora, un periodista debe saber contar una historia indistintamente con palabras, con imágenes o con sonidos; es el reto de la multimedialidad. Debe saber cuándo una noticia reclama un protagonismo del texto y cuándo, por el contrario, una imagen o un sonido hacen que sobren mil palabras. Más aún: llegado el caso, debe saber contar la historia con textos, imágenes y sonidos a la vez. El desarrollo del lenguaje multimedia, en suma, no tiene que ver tanto con el dominio tecnológico de ciertos programas o aparatos informáticos, como con la capacidad de articular formas de expresión periodística que, hasta la fecha, los periodistas han mantenido alejadas unas de otras”, afirma el profesor de la Universidad de Navarra en Chasqui, revista Latinoamericana de comunicación. 

Hipertexto es un enlace en el texto que le permite al lector ir a otro o más textos –incluso imágenes y sonidos- para profundizar en detalles y/o antecedentes sobre la información de su interés.

“Con el hipertexto, el periodista propone, pero el lector dispone. El primero sugiere caminos posibles, pero corresponde al segundo decidir su itinerario particular de lectura. Aprender a convivir con esta creciente capacidad decisoria del lector será otro de los retos para los periodistas”, asegura Salaverría.

Interactividad. Con el Periodismo Digital terminó la voz unidireccional con la cual los medios solo transmitían informaciones y opiniones a audiencias con baja posibilidad de reaccionar.
“En la red, este monopolio de la palabra se ha roto. Como demuestran los pujantes fenómenos de los weblogs y los foros, hoy, cualquier persona tiene posibilidad de difundir sus mensajes a públicos diversos. En su relación con los cibermedios, tienen asimismo mayor capacidad de elección y de respuesta. Y la usan. Saber escuchar y prestar la voz a estos nuevos lectores activos y exigentes es quizá la última gran lección que deberán aprender los nuevos periodistas”, aconseja.

Finalmente, la inmediatez de Internet exige dar acceso a los lectores a informaciones en tiempo real y ofrecer seguimiento a su desarrollo por medio de actualizaciones de los contenidos.  

Las cuatro nuevas características que Internet le ha incorporado al periodismo han variado también la forma de redactar las noticias que aparecen en las ediciones en línea de los periódicos.

 Aunque haya características nuevas que han variado los conceptos del periodismo, los fundamentos de la profesión  no deberían cambiar con la incursión del género digital.

La ética profesional, la responsabilidad, el servicio a los lectores, reflejar las tendencias de vida, entregar antecedentes, contextos, consecuencias siguen siendo parte de la función social del comunicador, como  advierte Rubén Dario Buitrón, editor general del diario El Universo de Ecuador.

domingo, 5 de mayo de 2013

Cómo escribir textos destinados a Internet


Por Hassel Fallas

La aparición de Internet revolucionó la tecnología y la forma de comunicarnos también por la escritura. La incorporación al texto de tres elementos – hijos de Internet– rompió el lenguaje tradicional para redactar:
Elemento multimedial: capacidad de contar las historias combinando texto con imágenes, audios, videos y gráficos a la vez.
Elemento hipertextual: posibilidad de que el documento albergue otros por medio de enlaces (hipervínculos) para que el lector vaya a otro o más textos, imágenes y sonidos, y así profundice en antecedentes sobre la información de su interés.
Interactividad: característica que permite al lector ser una parte activa en la comunicación. El lector decide el orden de la lectura, participa en foros, difunde mensajes, comenta y responde los contenidos publicados.
Todos esos elementos –o al menos alguno de ellos– deben incluirse en la escritura digital, la cual exige ir al grano, ser rápida y efectiva a causa del dispositivo en el que leemos.
“La velocidad de la lectura en la pantalla es un 25% más lenta que en el papel, de manera que el lector del texto electrónico, sobre todo si no está habituado a este tipo de soporte, tiende a saltarse palabras”, afirma Javier Díaz Noci, pionero en la investigación del periodismo digital en Europa, en su libro La escritura digital.

En los Estados Unidos, los lectores de un diario tradicional terminan siempre de leer lo que empiezan contra un 11% de quienes leen en un formato digital, revela un estudio dirigido por Carole Rich, profesora de la Universidad de Alaska Anchorage.
Por esa razón, quienes leen en la Web dedican menos tiempo a ese ejercicio, escanean los documentos, y eligen palabras claves o párrafos donde está la información que necesitan, según investigaciones de Jakob Nielsen y de la Universidad Poynter (Florida).

“Al escanear el texto, el usuario decide si le interesa o no, y si lo comenta, comparte o copia. Por eso, la escritura para Internet debe ser breve, con párrafos cortos e ideas claras y directas. Aunque hay excepciones, la longitud de los escritos no debería superar las 600 palabras”, responde, ante una pregunta de Áncora, Rosalía Orozco, jefa del Centro de Formación en Periodismo Digital de la Universidad de Guadalajara (México).

Es aconsejable incluir viñetas y letras negritas para resaltar términos clave en los párrafos, sin caer en excesos.
Toñi Ricoy, asesora en comunicación en línea y profesora de la Universidad de Alcalá de Henares, también recomienda eliminar las referencias temporales y localismos.
“Pueden leernos desde otro huso horario o en otro día. Debemos huir en muchas ocasiones de referencias como ‘mañana’ y ‘ayer’, y trabajar más con fechas exactas. Además, debemos utilizar un español más neutro, pensando en ese alcance global”, expresa Toñi Ricoy.
Ricoy cree que esas características, sumadas a la inmediatez que reina en Internet, alientan el coloquialismo en la escritura. No está mal que sea así, pero con medida.
“En Internet, las palabras no se las lleva el viento: dejan huella. Seamos directos, pero no excesivamente informales, sobre todo a la hora de responder a los comentarios en un medio, en una red social o en un foro”, aconseja.
Incluya títulos con palabras claves. Quisimos titular este artículo así: Escriba con la pirámide y los robots en mente, pero una de las reglas fundamentales para redactar para la Web pide no abusar de metáforas u otras figuras literarias, por más sencillas que sean.
¿Por qué? Por la SEO (“search engine optimization”: optimización para los motores de búsqueda), uno de los cambios más relevantes que Internet trajo a la forma de pensar y plasmar la escritura.
Todos queremos que nuestros textos figuren entre las primeras opciones mostradas por el buscador cuando alguien hace una consulta relacionada con nuestro tema.
La SEO consiste en lograr esa ubicación. Entre otras formas, se la obtiene cuando quien escribe el título de la noticia o el documento usa palabras clave en él: las que emplearía cualquier lector que busca información de su interés.
Por ejemplo, es más probable que un aficionado costarricense al club de futbol Barcelona procure noticias del equipo digitando las palabras “Barcelona” o “Barcelona FC” en lugar de “azulgranas” o “Barça”.
Entonces funcionaría mejor este título: “Barcelona ganó al Real Madrid por dos goles”, y no este: “Azulgranas vencieron a los merengues en batalla campal”.
Con la herramienta Google Trends pueden descubrirse los términos de búsqueda más habituales sobre un tema, y evaluar su peso para incluirlos como palabras clave en un documento de alcance global o para un país en particular.

La pirámide aludida es la invertida, recomendada por los expertos en comunicación digital. Es ventajosa para hilar el discurso destinado a Internet, siempre que se le incorporen algunos de los tres elementos propios de este lenguaje.

Escriba con el modelo de la pirámide invertida. En su forma tradicional, este patrón consiste en comenzar el texto contando la conclusión: la información más importante que responde las seis preguntas: quién, qué, dónde, cuándo, por qué y cómo (las 6 W en inglés). Luego se desarrollan los datos que tienen menor relevancia.
“La pirámide invertida sigue vigente y es más imprescindible que nunca; pero ya no es la idea clásica, sino una estructura en la que incluiremos ingredientes que la realcen, enlaces, infografías, elementos multimedia y otros que llamen la atención y ayuden al lector”, detalla Toñi Ricoy.
Por eso, la pirámide remozada para la Web ya no narra tres veces el hecho en el título, la entrada y el cuerpo del texto, establece Guillermo Franco en Cómo escribir para la Websu libro disponible en Internet.

Gracias al hipertexto, ese esquema de redacción se liberó de las repeticiones y supera uno de sus grandes límites en el papel, señala Ramón Salaverría, catedrático de la Universidad de Navarra.
“Podemos construir discursos con especial riqueza estructural [']. Esto no impide que subrayemos la utilidad y la pertinencia de incluir, en el nodo inicial de esos hipertextos, un resumen informativo –a modo de entrada de sumario– que permita al lector hacerse una idea general del conjunto. Es obvio: el lector solo se aventurará a navegar en un hipertexto periodístico si antes le suministran unos datos básicos que estimulen su apetito de saber más”, precisa en su libro Redacción periodística en Internet.

Además de la vieja pirámide, hay dos tipos más que sirven para organizar la información destinada a Internet.
La pirámide lineal dividida temáticamente. Esta expone, en la entrada, el tema principal y establece los subtemas del texto por medio de intertítulos. “El intertítulo debe ser una frase con sentido completo, que le diga al lector qué puede encontrar en los párrafos que siguen”, sugiere Franco.
Si con los intertítulos se logra dar independencia a los textos, se crea una lectura no lineal, que permite elegir la propia ruta de lectura y quedar informado.
La pirámide de tercer nivel de utilización. Guillermo Franco explica que cada subtema contiene aquí su propia pirámide invertida. Sin perderse del contexto general del tema, el subtema se sostiene por sí mismo.

El objetivo de ese modelo es conseguir que el redactor produzca textos más pequeños y coherentes, dice JakobNielsen en su artículo Pirámides invertidas en el ciberespacio. “El trabajo entero luciría más como un juego de pirámides flotando en el ciberespacio que como un artículo tradicional”, añade el investigador.
Como nada está escrito en piedra, aunque sea del mundo virtual, otros teóricos plantean nuevos esquemas de redacción.
“Uno de los modelos recientes es el “iceberg”. En la superficie aparece sólo el nodo inicial de la información mientras el grueso de la noticia queda oculto hasta que el lector decida sumergirse y encontrar mayor información, incluso en forma de hipertextos”, confirma, a La Nación, Andrea Donofrio, doctor en Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid e investigador de la Fundación Ortega-Marañón.

Lo que sí no cambió ni cambiará Internet es la necesidad de redactar siempre con un uso correcto del idioma; de otra forma, ¿cómo nos entenderemos?

*La autora es periodista y estudiante de la Maestría en Periodismo Digital de la Universidad de Alcalá de Henares. El artículo original se publicó el 21 de abril de 2013 en el suplemento cultural Áncora del diario La Nación de Costa Rica.

jueves, 2 de mayo de 2013

Noticias en digital y la Estructura hipertextual



¿Qué es la  estructura hipertextual?. La podríamos definir como la forma en que disponemos o enlazamos los hipervínculos dentro de  una noticia para darle profundidad y antecedentes. 


Ejemplo: 
La Nación, 15 de noviembre de 2012.

La noticia es una actualización sobre la nueva ofensiva militar de Israel en Gaza. Permite ir de un texto a otro por medio de un solo enlace. En mi criterio, vital para entender el antecedente del hecho generado este jueves. Con ese enlace se profundiza en detalles y se adquiere más información de interés pues lleva al desencadenante del conflicto: el asesinato del líder de Hamas Ahmed Yabari el miércoles.

El contexto de actores involucrados se amplía con una nota relacionada - en un apartado especial, fuera del cuerpo de la nota principal- sobre las presiones de Israel para que Palestina no sea admitido como estado en la ONU.

También con la reacción sobre esta pugna de David Cameron, Primer Ministro británico.

Como dice Ramón Salaverría: “Con el hipertexto, el periodista propone, pero el lector dispone”. Siendo así, el lector elige si desea leer el texto completo, ir al antecedente, regresar o no. Ir a las Notas Relacionadas o bien, ver un video incluido.

El vídeo hace referencia, únicamente, a los tres israelíes muertos por cohetes lanzados desde territorio palestino. Además, el artículo contiene una fotografía con un detalle de uno de los bombardeos y un mapa para ubicar espacialmente el conflicto. Hay espacio para comentarios que son aprovechados por los lectores para debatir y profundizar en el tema.

Los elementos de la noticia están distribuidos de forma tradicional: el título, una bajadilla, el lead que resume lo dicho ya en el título. El video está debajo del lead junto con la foto y la pequeña infografía, ambos en un rectángulo que diferencia el material multimedia del texto. También se incluye un apartado para Notas Relacionadas. Sin embargo, cuando se da clic sobre Más multimedia, lleva a una página de fotografías que no tienen relación con la noticia en cuestión.

En cuanto a la forma de entrelazarse, el único enlace que aparece, considero está bien empleado pues hace referencia  y está vinculado al acontecimiento detonante del nuevo conflicto.

Empero, en la comunicación entre elementos, veo mucha repetición de información. Y el video, que solo contiene la historia desde el lado israelí, tiende a confundir, pues le han colocado el título de: Cohete mata a tres israelíes mientras el título principal habla de 11 muertos en total para ambos bandos.

Asimismo, el vídeo tiene superpuesto un párrafo explicando de qué trata. Innecesario para mi gusto porque si se puede ver para qué lo vas a leer.

La usabilidad o facilidad para navegar en la página, es apta. El texto es bastante largo y obliga a usar mucho el scroll. 

Sobre estrategias de comunicación, en un periódico tradicional habría sido imposible la inmediatez en la actualización de la noticia producida ayer.  Evidentemente, el video habría sido el elemento impensable de reproducir en papel.

Si desea más información sobre estructuras hipertextuales, puede acceder a este artículo sobre Estructuración de la información.